El mariscal de campo de los Washington Redskins, Robert Griffin III, planea seguir concentrado en el fútbol americano hasta que él y sus compañeros novatos tengan que volver a Redskins Park el 16 de julio, para prepararse para el campamento de entrenamiento.
No es que lo tenga que hacer.
Los Redskins no entrenarán de nuevo por varias semanas y Griffin regresará a Texas durante el descanso, pero no estará echado alrededor de una piscina, bebiendo margaritas. El ganador del Trofeo Heisman procedente de Baylor, espera entrenar con algunos de sus receptores durante la pausa en un lugar y en una fecha que aún no se determina.
El coordinador ofensivo, Kyle Shanahan, y el entrenador en jefe, Mike Shanahan, están igual de emocionados por la pasión por el juego de Griffin. Kyle Shanahan dijo que ha aprendido la ofensiva más rápido de lo esperado para un mariscal de campo que no jugó mucho bajo centro a nivel colegial.
"Obtener a un chico así de talentoso. Es emocionante, impulsa a todos los jugadores", expresó el coordinador ofensivo, quien se peleó con el mariscal, Donovan McNabb, en el 2010 y agonizó con las 25 pérdidas de balón de Rex Grossman en el 2011.
Sin embargo, RGIII tuvo un mal día este miércoles. Aunque lo tomó con calma.
"Este es el año más largo de mi vida. Los novatos, que vienen directamente de la universidad, pasan por el entrenamiento para el combinado de talento, los pro days, minicampamentos, actividades organizadas por el equipo", señaló Griffin. "Simplemente hay que seguir adelante. No voy a estar triste o enojado por eso. He tenido una vida bendecida y voy a salir y asegurarme que continuaré llevando esa vida".
Griffin, uno de los más destacados mariscales de doble amenaza en la historia de la NCAA, ha hecho su parte esta primavera. Pero a los 22 años, sabe que no está cerca de dominar la posición de la manera en que lo hicieron pasadores de Salón de la Fama como Steve Young y John Elway, quienes ganaron Super Bowls bajo la dirección de Mike Shanahan.
"Estoy más cómodo con todo", respondió Griffin cuando se le preguntó cuánto ha mejorado desde el minicampamento de novatos. "Sentí como si supiera a dónde iba con todo [durante la práctica en la que maniobró para encontrar al nuevo receptor abierto, Pierre Garçon, para un touchdown corto y al titular veterano, Santana Moss, para uno largo], vi ciertas cosas en la defensiva y las exploté".
Sin embargo, Griffin cree que nunca se conoce tan bien a una ofensiva. Para eso, planea llamar a los Shanahan al menos un par de veces por semana durante el descanso, para comprender mejor sus ideas.
Griffin también ha confiando en los consejos de sus compañeros veteranos, incluyendo al dos veces ala cerrada de Pro Bowl, Chris Cooley, quien ha jugado con siete pasadores durante sus ocho temporadas en Washington.
"La manera en que ha venido y trabajado ha sido extremadamente impresionante", señaló Cooley. "Su capacidad para entender nuestra ofensiva y su habilidad para entrar en nuestra reunión previa a la jugada y llamar las jugadas con confianza, ha sido muy impresionante".
El novato está emocionado de que los veteranos lo hayan recibido como su líder.
"Sé que necesitan creer en mí", dijo Griffin, citando los consejos que ha recibido de Grossman. "Necesitas que los chicos estén de tu lado, que no estén buscando apuñalarte por la espalda, sino que están buscando ayudarte a levantar la franquicia".
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