No todo es glamour en la mejor liga de baloncesto del mundo, la NBA. Jeremy Lin, uno de los jugadores revelación de esta temporada, tiene una curiosa situación personal. Su contrato no garantizado le ha obligado a vivir en el salón de su hermano y a dormir en su sofá. Alucinante.
Generalmente suele llegar la idea a todo el mundo de que en la NBA todo son lujos y despropósitos, coches, joyas y fiestas. Sin embargo, Lin, de los New York Knicks, duerme en el sofá de la casa de su hermano, pese a que su contrato para este año es de 800 mil dólares. Es ahorrador por antonomasia.
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